¿Te ha pasado alguna vez que, de repente, sientes un CANSANCIO EXAGERADO para el ritmo de vida que llevas? ¿Que, de repente, este cansancio se convierte en dolores osteoarticulares que no te permiten nada más que estar en la cama? (y aun así, ¡duele todo!). Y resulta que te pasa en fin de semana, o cuando empiezan las vacaciones. Tu cuerpo sabio (con ayuda de algún virus 🙂 ) te invita a pararte y sabe que ahora puedes hacerlo sí o sí. Y ya que tú no lo haces, él se para porqué no puede seguir así, necesita DESCANSAR, no hacer ni pensar en nada.

Pues eso me pasó a mí este fin de semana. Hoy empiezo a sentirme algo mejor. He podido descansar, he podido quedarme en cama y dormir mucho. Justo lo que necesitaba. Mi psique también ha estado funcionando y varios “insights” han llegado a mí. «¡Me olvidé de mí misma! No puedo seguir con este ritmo, no soy una “superwoman” (aunque lo crea – las creencias no son realidades 🙂 )». Hice el ejercicio de repasar mi día-día, repasar en qué ocupo mi energía durante el día, durante la semana. Y me di cuenta de que el porcentaje que ocupo para mí misma es poco, comparado con mi necesidad. Es decir, no cubro mi necesidad de darme tiempo para mí. Pero me refiero tiempo para pensar sólo en mí, para dedicarme a mí.

El ejercicio del círculo: Te cuento sobre este ejercicio por si te animas a hacerlo: consiste en dibujar un círculo y dividirlo en las esferas que ocupan tu tiempo, donde dedicas tu energía. Puedes hacer el porcentaje durante un día o durante la semana. Una vez realizado, puedes mirarlo y ver qué sientes. Si te sientes a gusto con esta distribución del tiempo, si cubre tus necesidades (internas y externas).

A continuación, tienes un ejemplo de una de mis clientas. Las esferas de su día estándar, entre semana, son: trabajo y estudio (en azul), hijxs (en naranja), logística varia (en amarillo). Y puso: espacio personal (en gris), el cual no se ve reflejado en este círculo porqué se lo dedica durante el fin de semana. Ella está satisfecha con su círculo, lo siente acorde con sus necesidades generales, actuales. Así pues, perfecto.

 

 

El problema radica en el DESEQUILIBRIO. En mí caso, había una necesidad (sentida de hace unos meses y no escuchada) de tiempo para estar conmigo misma. Así pues, desequilibrio. Aunque yo creía que estaba cubierta, me he dado cuenta de que realmente no era así. La creía satisfecha porque me apasiona mi trabajo y lo consideraba tiempo que me dedicaba, también, a mí. Pero no, esto no es así. Mi trabajo es mi trabajo, me apasione o no. Tiempo para mí exclusivamente, es tiempo para mí exclusivamente. Atención plena para mi persona. Física y psíquicamente, porqué a veces es tan simple como dejar de pensar en lo que TIENES QUE hacer y, o bien, no pensar, o bien pensar en lo que QUIERES HACER para ti. Son momentos donde paras el reloj.

Este también es un ejercicio interesante de Programación Neurolingüística: “tener que” es un imperativo, tiene connotación de DEBER. Date cuenta cuantas veces te dices a ti misma “tengo que hacer…” y ni te preguntas si lo quieres hacer o no. Hay acciones que tendrás que hacer si o si, ¿cierto? Pero las que puedas: pregúntate si quieres hacerlas. Verás cómo cambia la energía con la que las abordas.

 

Ahora quiero poner SOLUCIÓN a esto, está en juego mi SALUD. Quiero re-escucharme, re-centrarme y re-ordenar mi “círculo” dentro de las posibilidades de mi vida actual, para volver al EQUILIBRIO. Me doy cuenta de que lo que necesito es calmar mi mente, para esto utilizaré ejercicios de atención plena. Como el que propuse una vez en Instagram @eulaliaespaili, de hacer unas RESPIRACIONES ANTES DE COMER y, el otro, durante la comida, OBSERVAR los COLORES de los ALIMENTOS, fijarme en el OLOR, la TEXTURA, el SABOR… quiero utilizar el momento presente para calmar mi mente. A mí, me sirve. Paro el reloj y fluyo. Y esto lo puedo hacer en cualquier lado.

 

¿Te sientes identificada? ¿Te animas a probar los ejercicios? Si quieres compartir tu sentir, lo puedes hacer por Instagram etiquetándome @eulaliaespaili, a través de nuestro Facebook Espai Li o por email eulalia@espaili.com.

¡Bienvenida humana! 🙂

 

¡Gracias por compartir el artículo en tus redes sociales!

Pin It on Pinterest

Abrir chat
1
¡Hola! Soy Eulàlia de Espaili ¿puedo ayudarte? ¡escríbeme!
Powered by